Monthly Archives: January 2016

La muñeca de la Capilla

 

La muñeca de la Capilla

A la dama de sociedad de la Iglesia.

No fue sólo una historia cursi
que soñé del Titanic.
El amor acabó
al trabarse la cajita del órgano.
La chica aporcelanada
sigue su procesión de Viernes Santo…
Tan distante y descolorida,
pero irresistiblemente bella….
Reclinada,
contándole al viento sus pecados.
Tan hermosa y desgraciada,
tan expresiva y humillada…
¡No le es permitido fugarse
de la cárcel
que su abolengo le ha impuesto!
Sólo desea amor,
pero vive teledirigida….
su dignidad se limita
a convertirse en trofeo de algún patán.
Desea hacer explotar su cuerpo,
pero las imágenes no tienen dinamita
para estremecerle las entrañas.
Persigue incesantemente la pasión,
la busca debajo de las bancas,
entre las rutas que forman
las hormigas
abajo del reclinatorio.
Busca la batería apropiada
que le devuelva la vida a Supermán.
O qué el superhéroe la rescate
desde la imagen de alguno de los
santos en que se halla preso.

Al finalizar la misa
yace impávida, irreal…
como una verónica frustrada…
¡Cómo esta sociedad
se cansa de tallar plásticos
ajustables a rostros de porcelana !
La deseo,
quizás me desee…
Probablemente el eco
de mi lascivia
aún rebote
entre las columnas
erigidas en piedra.

           Alexander Anchía Vindas
Barrios del Sur, San José – Costa Rica 

 

 

Revista Dúnamis   Año 9   Número 9    Octubre 2015
                                    Páginas 23-24

Luciérnaga Engreída

 

LUCIÉRNAGA ENGREÍDA

¡Cómo sacar del alma la gruesa espina,
sí las lágrimas manchan todo el papel!,
duele el ser despreciado en cada esquina
por la cósmica ruta henchida en hiel.
Cae el telón macabro bajo la encina
que fungía de corcho a mi joyel,
cada verso artesano, cual gasolina,
perforaba agujeros en nuestra piel;
¡mi alma soltaba gritos en la colina
y tú la disfrazabas cual oropel!
-¡Poeta ya no suenes esa ocarina!-
Me dijo el corazón…, y sonó cruel.
¡Cuánta razón tenía!, tu alma asesina
solo ha deforestado nuestro vergel;
me hipnotizó tu luz, luciferina
maléfica y locuaz, también infiel,
no habrá un hasta luego, ¡sé libertina!,
y al dejarte esta carta sobre el mantel
sé que no extrañará tu danzarina
luciérnaga engreída a mi clavel.

               

        Jsoe Batazos
(Franklie J. Ciliberto)
Valencia – Venezuela

        
               
                                

Revista Dúnamis   Año 9   Número 9    Octubre 2015
                                    Página 22

Los Pliegos de la Vida

Los Pliegos de la Vida

Escrita ya está la vida
destino que se lamenta
por ser lo que es
por estar fuera de nuestro control.

Futuro predicable
o tal vez, simplemente irresistible.
Cualesquiera que fuesen las promesas
rotas se encontrarán
ya que la vida no se controla.
No sabes siquiera cuando fallará.
Fin inesperado, o realmente deseado.

Que no sabes que hay en la vida
no sabes en verdad que es vivir.
Realidad perdida, sin fe
con agonía, con dolor intenso
tanto como la verdadera vida.

Palabras con vida, verbos que sienten
oraciones reales que en la realidad mueren.
Sentimientos en cada verso
en cada respirar en las pausas
que el cuerpo realmente siente necesarias
sin serlas en verdad.

Callar en cada silencio
para poder admirar el hablar
leer con gran tranquilidad
tratando de comprender siquiera
la consistencia de la palabra.

Que se va la vida
como el pasar hoja por hoja
restregando la mirada en cada palabra
encontrando el porque de cada una
como en el leer la obra del amar.
Esperando esperar el final
el ilustre e inesperado final
que deja atónitos los ojos del lector
que es el escritor en realidad
el escritor de la vida, en su pensar.

 

        Lázaro C. López Bautista
               Mérida – México

    
                                

Revista Dúnamis   Año 9   Número 9    Octubre 2015
                                    Páginas 20-21

Luna

 

 

Luna

¡Oh, luna de jazmín, egregia y fraternal!
cegante luz de plata risueña entre mi aliento,
soberana del bosque que viste en su aposento
el brío de sus rayos en fiebre maternal.

Navegas cual corcel el verdor terrenal
de los campos ubérrimos, vibrante sobre el viento
abrazas a las flores desde tu firmamento,
¡Oh, luna de retazos, murmullar inmortal!

Dulce y serena miel fúlgida en mi tintero,
siembras en tu fragancia la dorada ilusión
del vuelo sempiterno de un latir pasajero.

Nelumbos y claveles abren tu corazón,
¡Oh, luna de mi vida! Como un verso viajero
te contempla la brisa tintando tu emoción.        
               

    

          Azul de Cianuro
   (Winston N. Sire García)
Puerto Armuelles – Panamá

        
                   
                                

Revista Dúnamis   Año 9   Número 9    Octubre 2015
                                    Página 19

Borderline

 

BORDERLINE

La noche traga los gritos
exasperados del silencio:
invisibles y apabullantes,
densos como el humo
de estos recuerdos que fumo
con la rabia atragantada
en la garganta.

Escupo las cenizas de anhelos,
sentimientos resquebrajados,
ajados y moribundos,
que se escurren entre mis dedos,
falanges que aún arañan el aire
para aferrarse a los restos
del cadáver de tu nombre,
que se diluye sin prisa,
inmisericorde en la distancia.

 

        Marco Antonio Rueda B.
               Xalapa – México

    
                                

Revista Dúnamis   Año 9   Número 9    Octubre 2015
                                    Página 18

Ángel de Noche

 

Ángel de Noche

Con alas de noche negra, se fueron tejiendo sueños,
anudándose en estrellas solitarias en su cielo,
tiempo trenzado en cascadas de segundos que no fueron,
inventando paraísos en océanos de hielo.

Ángel de pasión ardiente, de rojo fuego incendiario,
¿Quién fue quien prendió tu llama calcinándote en sus brazos?

Cada noche un nuevo sueño, una pasión renacida
en un poema de pieles, escribiéndose en caricias,
besos que se reinventaban en bocas ya conocidas.

Ángel de melancolía volando en un cielo ajeno,
¿A quién le diste tus alas para que escribiera versos?

Plumas de negro satén, escribiendo sobre el viento
diccionarios de silencios,
noches deslizando entre los dedos,
rebeldía de poeta jugando a ser un Dios;
Promesas de amor…

 

        Carmen Cano David
Talavera de la Reina – España

    
                                

Revista Dúnamis   Año 9   Número 9    Octubre 2015
                                    Página 17